Luna y Realidad Virtual

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Mateo

Zentrix

Hola, me llamo Mateo y estoy muy contento. ¿Por qué? ¡Últimamente ha llovido muchísimo! Hay agua por todas partes. Pero, aprovechando que dejó de llover, mis papás decidieron que nos iríamos de viaje. ¡Ya preparé una mochila con todas las cosas que me gustan! Mis juguetes, mi consola portátil y algunas otras cosas. Dicen que vamos a un lugar muy especial, en la cima de una montaña. Me dijeron que ahí podría jugar todo el día si quisiera. ¡Esto va a ser muy divertido! Aunque creo que es un lugar algo caro. El otro día escuché a mis papás hablando. Mi mami le preguntó a papi si estaba seguro y él le dijo que no había otra opción. Creo que él también estaba emocionado. Aunque me pregunto cómo estará Nana. La última vez que mi mami habló con ella, le dijo que se mudara. Estoy de acuerdo, su casa es vieja y da miedo. Pero con tanta lluvia parecía que todo el barrio tenía una alberca. Espero que, si se muda, me lleven a nadar ahí algún día. Pero bueno, hoy iremos a ese lugar. Ya no llueve tanto, aunque sigue haciendo mucho viento. Subimos todo al carro y arrancamos hacia nuestra aventura. El viaje fue muy emocionante, pero creo que a donde vamos es muy popular. Había una fila enorme de carros en la calle. —¡Papi, debes darte prisa o nos quedaremos sin lugar! Pasamos por el parque y algunos árboles se habían caído. Cuando le pregunté a mami por qué no los juntan, ella miró a papá y él apretó el volante con fuerza, me miró por el espejo y se rió de una manera extraña. —Con tanta lluvia no pueden venir a recogerlos —dijo entre risas forzadas —. Les costaría mucho más trabajo. Lo entiendo. A mí tampoco me gusta hacer la tarea cuando llueve. Prefiero hacer un fuerte de almohadas y jugar. Seguro que ellos también lo prefieren. Pasó mucho tiempo en el camino. Casi no había estrellas, pero la Luna estaba enorme. Era muy bonita. Me quedé mirándola un rato, pero terminé quedándome dormido. Cuando desperté, ¡ya estábamos llegando! El lugar era un edificio no muy grande. Parecía una casita, pero escucha esto: ¡estaba construido dentro de la montaña! ¿No te parece genial? ¡Es como una base secreta! La puerta era enorme, gruesa y de metal. Qué loco era todo eso. Pero no vi muchos juegos. Los cuartos tampoco me gustaron mucho. Había literas y mucha gente compartía las habitaciones. Quizá a papi ya no le alcanzó para conseguir una habitación para nosotros. ¡Te dije que te apuraras! En fin, papi dijo que ya era hora de jugar. Me llevó a un cuarto lleno de sillones, pero no había muchos juegos. —¿Con qué se supone que juegue aquí? Además, vi a mucha gente mirando durante mucho tiempo una ventana. Pero ¿qué crees? ¡No era una ventana! Eran pantallas que mostraban lo que estaba afuera. —¿Por qué simplemente no ponen una ventana? —le pregunté a papi. Él sonrió. —Porque es parte del juego. No entendí muy bien. —¿Cómo que es parte del juego? Entonces me hizo una seña con la mano para que me acercara y me puso un casco. —Mira a tu alrededor. Y entonces pasó algo asombroso. ¡La habitación cambió! Ya no estábamos dentro de la montaña. ¡Estábamos en una playa! —¿Ves? —dijo papi—. ¿A que es genial? Le respondí gritando que sí. ¡Era increíble! No recuerdo cuánto tiempo pasamos jugando en aquella playa, pero fue muchísimo. Y no tenía que preocuparme por quemarme con el sol. ¿Verdad que es genial? Después me dio mucho sueño, así que fui a dormir. Creo que me había cansado mucho jugando, porque cuando volví a mirar las pantallas todavía no parecía ser de noche. O quizá era una película. La Luna se veía enorme, estirada y roja. ¡Parecía un tomate! Pero ya tenía demasiado sueño para seguir mirando. Busqué a mami en el cuarto. Papi me había dicho que tenía que apartar el equipo para el día siguiente. Le conté todo lo que habíamos hecho y mami sonrió. —Mañana me uniré a ustedes para jugar. ¡No puedo esperar! Es muy raro este lugar. No parece un hotel normal. No hay albercas, ni paseos, ni juegos como los de los hoteles normales. Cuando les pregunté a mis papis cuánto tiempo nos íbamos a quedar, mami giró rápidamente la cabeza y la apoyó en el pecho de papi. Papi me abrazó. —¡El tiempo que quieras, campeón! ¡Son vacaciones! Grité emocionado. Aunque es un lugar raro, tiene ese juego increíble que transforma todo. Y todavía no me quería ir, menos ahora que mami iba a jugar con nosotros. Me preguntaba qué jugaríamos. Cuando fuimos a desayunar, las pantallas mostraban un cielo que parecía Saturno. Eso lo sé porque saqué diez en Ciencias Naturales. Mami me ayudó a hacer una maqueta la noche anterior. —Papi, ¿qué es eso? —Es una imagen de la computadora. La pusieron de fondo porque ahorita no había nada. Me pareció bonita. Pero ya era hora de jugar. Esta vez el cuarto se convirtió en un pueblo. ¡Yo era el héroe! Tenía que salvar a la princesa mami del malvado papi, que la había secuestrado. En medio de la aventura pasó algo genial. Usé un poder y entonces... ¡El suelo se movió! Todo empezó a temblar. Parecía real. Los temblores me asustan cuando pasan de verdad, pero esta vez no me dio miedo. ¡El juego fue genial! Papi y mami se miraron por un momento. Después volvieron a sonreír. —¡Corre, héroe! —gritó papi—. ¡La princesa necesita tu ayuda! Y seguimos jugando hasta la noche. Al día siguiente me levanté antes que mis papis. Un temblor me despertó. ¡Fue muy fuerte! Cuando abrí los ojos, mami y papi estaban abrazados muy fuerte. Creo que tenían frío. Alguien más debe estar jugando y tirando poderes de nivel muy alto para que tiemble así. Me pregunto quién será. De repente pasaron unos señores con chalecos amarillos y líneas rojas. Creo que eran como el conserje de mi escuela. Iban corriendo para revisar algo. Quizá alguien vomitó por el temblor del poder. En mi escuela solo por eso el conserje corría. Tenía ganas de ir al baño y, como ya conocía el lugar, decidí ir yo solito para no despertar a mis papis. Porque soy muy valiente. En el camino vi que las luces parpadeaban y había muchos conserjes corriendo de un lado a otro. Al parecer, la sesión de juegos debía ser un duelo de profesionales. ¡Qué suerte! Pero no podía quedarme a mirar. Tenía que ir al baño y regresar para despertar a mis papis. Ya quiero que sea mi turno de jugar. ¡Yo también quiero ser un pro! Cuando terminé, fui a lavarme las manos. Tenía que pararme de puntitas para alcanzar el lavamanos, porque aquí no había uno para niños. Entonces entró un señor. Tenía los ojos rojos y estaba llorando. No sé por qué, así que le pregunté: —¿Perdiste en el juego? El señor se quedó mirándome durante unos instantes, se agacho frente a mi. Después se limpió las lágrimas de los ojos con la manga, me toco el hombro y sonrió. —Sí… Me ganaron. —No te preocupes. Cuando sea mi turno, yo ganaré por ti. El señor volvió a mirarme. Creo que se estaba aguantando la vergüenza porque un niño tuviera que vengarlo. Hizo un ruido con la garganta, como si le doliera, sonrió otra vez. —Claro que sí, campeón. Sé que podrás. Cuando llegue tu turno, da lo mejor de ti. Asentí con la cabeza y salí corriendo hacia donde estaban mis papis. De camino vi a mucha gente reunida frente a las pantallas. Ahora la imagen era una gran Luna roja. Muy grande. Y delante de ella había unas luces. No sé qué película era, pero se veía interesante. Aunque no podía detenerme. ¡Alguien podría ganarme mi lugar para jugar! ¡Por fin acabamos de desayunar! Era mi turno de jugar. Pero cuando íbamos al área de juego, escuché a una señora llorando. —Papi, ¿por qué está llorando? —Seguramente perdió. Me tapó los oídos con las manos y agitó la cabeza mientras caminábamos hacia el cuarto. Eso me mareó un poco. —Mucha gente se toma el juego muy en serio —me explicó—. Solo necesitan un poco de tiempo. También dijo que el juego de hoy sería una sorpresa. Cuando me puso el casco, todo se convirtió en un campo. Había una manta, comida y una canasta para hacer un picnic. —¿Por qué estamos aquí? —Es como ese juego de bloques que te gusta, ¿recuerdas? —¡Ya veo! ¡Había que construir una base y prepararnos! Papi me explicó que había un dragón muy malo que teníamos que vencer. ¡Él era quien provocaba los temblores! Así que ahora era mi turno de vencerlo. Debe ser muy difícil si ha conseguido hacer llorar a tanta gente. En medio del juego, el casco parpadeó. Por un instante apareció algo enorme en el cielo. Parecía una roca gigante cayendo. Como las que salen en esa película de dinosaurios que vi una vez. Pero enseguida el juego volvió a la normalidad. —Papi, ¿qué fue eso? —El poder del dragón. —¡Tenemos que detenerlo! ¡Este juego es genial! Estábamos en una mina y nos quedamos sin comida. Así que mami dijo que iría a talar unos árboles y nos traería unas manzanas para comer y papi la acompañó para protegerla. Antes de irse, ella volvió a abrazarlo. Sí que se quieren mucho. Cuando por fin terminé de preparar mi armadura, mami y papi estaban otra vez conmigo. Entonces el casco parpadeó. La imagen desapareció. En medio de la pantalla apareció un mensaje rojo: ADVERTENCIA SEÑAL INESTABLE Intensidad de señal: 12% Intentando restablecer conexión... Me quedé mirando las letras. —Papi... Él se agachó frente a mí y sonrió. La imagen volvió a cambiar, ahora volvía a ser la playa. el casco hizo un pitido fuerte. El suelo empezó a temblar muy fuerte, casi me caigo. mamá me abrazó desde la espalda, papá fue corriendo a abrazarme también. me abrazó muy fuerte, mami también apretó, estaba tan apretado que se cayó el casco. entonces me dijo al oído. —Prepárate, campeón. Se viene el enfrentamiento final. ¡Pero yo estaba listo!, cerré los ojos. Una enorme luz cubrió todo. FIN. Regresa al indice

Una noche tranquila

Elizabet y Helen

ATENCION: Esta historia contiene temas adultos, descripciones implicitas, lea con discreción.

Fue un día largo y bastante agotador, las dos estábamos cubiertas de lo que los aventureros llamamos “el sudor de nuestro trabajo”, nuestro carruaje estaba lleno con los cuerpos de nuestro ultimo encargo, todos sorprendentemente intactos, te encantaba presumir de que tu magia blanca hacia que mis torpes cortes fueran tan precisos que ninguna criatura podía responder mi asalto antes de caer abatidos. Mientras los aldeanos celebraban decidimos ir a tomar un baño, con una picara sonrisa me pediste que usáramos baños separados y antes de que pudiera reclamar nada dijiste- Es una sorpresa-. En nuestra habitación privada me recibió tu deslumbrante presencia, iluminada unicamente por la luz de la luna, un hermoso paisaje adornaba la ventana, la frescura de la noche inundaba la habitación mientras el dulce aroma del deseo nos envuelve y nubla nuestros sentidos. La suavidad de tu tacto amenazaba con llevarme a la locura, sentía como las barreras se disolvían y las dos nos uníamos en una sola canción de amor y ternura. Nuestros abrumados sentidos tenían problemas en mantener el paso, Nuestra calidez hacían que los minutos es volvieran horas. Cada caricia, cada respiración, cada momento me hacían sentir mas cerca de ti. La distancia perdía significado, el tiempo ya no era algo real pues solo somos nosotras, existiendo en nuestra propia realidad. Solo importa que soy tuya y que te quiero hacer mía. No quería terminar esta danza de emociones y sensaciones libres y descontroladas pero este momento no podía durar eternamente, incluso las cosas mas inmutables tienen su final. Recostadas en aquella hermosa cama observamos al luna mientras contábamos nuestras penas y nos envolvíamos en un cálido abraso, como si la vida solo fuera esta habitación. -Todo tiene su fin- escuche dentro de mi alma, y sentí como la fría sensación de la realidad regresaba a mi mente. En la pantalla del monitor, con letras blancas y parpadeantes anunciaba el fin de nuestro encuentro {DESCONECTADO POR INACTIVIDAD}, mi cuerpo entumecido era señal de que el Gear que tengo ya estaba llegando al final de su vida útil y no era de extrañar, con la constancia casi religiosa de nuestro encuentros y el uso tan intensivo que había tenido estos últimos meses, genuinamente me sorprendía que ese viejo set VR aguantara tan ardua cabalgata. Un zumbido me saco de mis pensamientos, era un mensaje tuyo Amo cada segundo contigo, eres mi vida y mi aliento, no puedo esperar a vete el próximo mes y hacer realidad estas pequeñas aventuras nuestras, te amo mi hermosa Luna. Con los dedos aun entumidos por mi Gear defectuoso logre escribir lo siguiente para ti: Mi amada Eirene, le das luz a mis noches y si a esta distancia iluminas mi vida con tanta intensidad ya deseo ver como sera cuando te tenga a mi lado. Eres el astro que ilumina la noche en mi corazón, espero con ansias verte el próximo mes. Ya tengo todo listo para mi partida, los boletos en un lugar visible y las cosa que recomendaste llevar, no llevare mi Gear, estar contigo supera con creces las mejores simulaciones del mundo, compartir el mundo real es lo único que necesito para ser feliz. Pocos segundos después recibí una nota de voz: -mira tu ventana amor, el astro mas brillante y grande; ahí estoy, observándote desde la distancia. nunca te dejare sola, aun a través de las nubes y el cielo contaminado, mi brillo te estará haciendo compañía y seré la luna que ilumine tus noches, así como tu iluminas mi alma cariño- Regresa al indice

Luna, Mi testigo

Ama

Madeline es una chica joven de 23 años, vive en un pueblo que se puede llegar a considerar algo pequeño ubicado en una isla en la luna, donde todos sus habitantes se conocen y todos tienen una profesión establecida hace años. Es la más joven en el pueblo y desde pequeña siempre fue aprendiendo cosas de cómo funciona la vida en esta isla y particularmente en su pueblo, esto porque hay un par de reglas que siempre le parecieron curiosas, como que los habitantes no pueden cruzar a ciertas partes por seguridad y que su isla aparentemente es la única en la luna. “ Hoy será un día maravilloso “ dijo Madeline abriendo las cortinas de su habitación y observando el hermoso día preparándose para realizar sus actividades diarias por el pueblo. Una vez vestida se puso en marcha al pueblo primero a buscar suministros importantes como leche y pan, pero buscando en su cartera no encontraba el dinero para pagar y le entró un frío al cuerpo y le dijo al señor de la tienda que no tenía dinero para pagarle, entonces el señor le dijo “ ¿Dinero ?“ ¿Qué es eso ? Fue ahí cuando Madeline recordó que en la tienda los habitantes solo se llevan los productos que necesitan, no sabe de donde saco esa palabra rara que ella tampoco sabía qué significaba, entonces le llegó un recuerdo fugaz muy rápido donde ella era muy pequeña y estaba cerca de una señora más grande en una tienda donde ella le entregaba algo al señor de la tienda a cambio de los productos. Ella le pidió disculpas al señor de la tienda y se fue camino a casa, ahí intento pensar más en ese recuerdo que le llegó en la tienda pero no podía, su mente parecía estar reprimiendo algo. Siguió perdiéndose en sus pensamientos pero nada le venía a la mente, ni siquiera sabía quién podría ser la mujer ya que su madre se fue cuando ella era muy pequeña y toda su infancia la vivió con su padre, además porque se imaginaría algo que no existe como ese tal “ dinero “ y porque la gente lo quisiera intercambiar en la tienda se preguntaba. Intentó ignorar el pensamiento diciendose a si misma que todo era cansancio acumulado ya que la vida en la luna algunas veces podía ser desafiante, así que decidió que quería dar un cambio e ir a otro lugar, pero ¿ a donde iría ?Todos los lugares del pueblo ya los conoce y no hay nada novedoso para ella, por eso se decide a romper la regla que nadie nunca ha roto. Antes de irse pensó un momento en su seguridad y en todo lo que sabía. Ella recordó que desde pequeña le contaron que los primeros humanos en llegar a vivir al pueblo llegaron en un castillo, aquí ellos crearon una burbuja que le permitiría respirar y cultivar diversas plantas, aunque con el paso de los años la burbuja fue haciéndose más pequeña y nuncamás pudieron regresar al castillo. Madeline estaba completamente segura de lo que quería y estaba dispuesta a asumir el riesgo con el fin de terminar la vida tan monótona que tenía en el pueblo, ella empacó en una mochila lo básico y puso en marcha. No demoró más de 31 minutos en llegar al final del bosque sintético donde se ubica el límite de la burbuja que mantiene a salvo a todos, por un momento siento miedo a cruzar pero se armó de valor para hacerlo. Una vez cruzó la burbuja pensó que se sentiría diferente pero no noto ningún cambio, lo único diferente era la falta de civilización, la falta de árboles. Bueno supongo que así era la luna antes de que llegaran los humanos a vivir aquí pensó y luego dijo en voz baja “ vacía “. Después de unos minutos caminando divisó lo que parecía ser un castillo y pensó que podría ser el antiguo castillo donde llegaron los primeros humanos, así que se entusiasmó mucho por conocer algo de los primeros humanos en llegar a vivir a la luna. El castillo por dentro estaba lleno de suciedad, polvo y la verdad es que por dentro no parecía tanto un castillo, sino más bien un tipo de laboratorio clínico, no parecía haber indicios de que alguien hubiera estado ahí desde hace muchos años. En una de las habitaciones Madeline se encuentra un USB con un símbolo de su antiguo planeta incrustado en una estructura central muy grande que parecía extenderse por todo el castillo incluso al subterráneo que es inaccesible para ella. Solo se limitó a mirarlo un poco y después se fue a otra habitación donde encontró algo mucho más interesante, una gran pantalla rota y a otra persona. Esta persona era uno de los habitantes del pueblo, era David, se encargaba de tocar la campana en caso de incendios, nunca hable realmente con él pero eso es porque es mudo o eso es lo que pensaba. David empezó a hablar lo que dejó totalmente atónita a Madeline, lo que le dijo fue básicamente que toda su vida es una mentira, que nada de lo que vivió era real y todo esto fue pensado por los líderes del anterior mundo. El es el único que sabe esto porque solía ser uno de los antiguos líderes aunque de los más pequeños y le comenta que nunca estuvieron viviendo en la luna. Madeline no parece creerle nada de lo que dice y cuestiona todo lo dicho por David, fue ahí cuando David le dijo que quitara el usb de la otra habitación para ver lo que pasaba.Con algo de duda se dispuso a quitarlo, esta habitación tenía un balcón donde se podía ver el espacio, las estrellas y era muy hermoso eso hasta que ella quitó el USB. La burbuja protectora parece que se había desvanecido o desaparecido y el anterior cielo estrellado cambió para mostrar el cielo azul del planeta tierra, incluso se podía ver la luna en el cielo, todo era un holograma muy avanzado y nadie nunca lo noto, dijo ella. Regresó a la otra habitación y le exigió más información, a lo que le señaló el USB que ella había retirado de la habitación. Le empezó a contar que el planeta estaba en sus últimos momentos, así que los grandes líderes decidieron abandonar el planeta e ir en busca de otros más para arruinar, por otra parte hubo gente que quiso aferrarse a todo lo maravilloso que construyeron aquí, así que juntaron a la gente en el último pedazo de la tierra que podía tener vida, la gente empezó a repetir los mismos errores en este último pedazo. Alguien sugirió que borraremos la memoria de todos para empezar como si nada, en una época donde no pasara esto, donde quitemos todo lo que estaba mal con el antiguo mundo. Ahí surgió la idea de la luna, estaríamos viviendo en un pedazo de luna para comprobar la supervivencia humana en caso de catástrofe, así también nos aseguramos de que no olviden que algo puede pasar si no cuidamos bien a la luna.. Por supuesto, no fue nada fácil borrar la memoria de los habitantes, además a cada uno se le inventó una nueva vida, profesión, familia , abuelos, historias. Esto fue algo apresurado así que hay cosas que faltaron como leyendas, cultura, y nadie tiene bisabuelos.Por supuesto los grandes líderes se dieron cuenta de nuestra situación y decidieron destruir aún más lo que quedaba, ellos construyeron este castillo con el fin de extraer los últimos recursos, pero no contaron con que serían parte de nuestra civilización con nuevas identidades. Al final alguien debía guardar la información y el secreto, por eso se creó el USB que aparte de tener el holograma avanzado tiene toda la información respecto al mundo anterior y por supuesto yotambién lo sé todo. Lamento nunca haber comentado nada de esto pero la verdad para mi es imposible dijo David con lágrimas de alivio en sus ojos, tengo un chip que me impide ver y manipular el USB además este chip me impide hablar del tema dentro del pueblo por alguna razón. Madeline se arrodilla al suelo, toda su vida fue una mentira, nunca vivió en la luna, los vecinos que creía conocer no eran esas personas, su familia nunca fue exactamente su familia y su planeta fue destruido por gente irresponsable que jugaba con cosas con las queno debían. Cuando todo esto pasaba por su mente fue inevitable que las lágrimas brotaran de sus ojos y se llenó de miedo e incertidumbre por lo que le prepara al futuro a los que posiblemente sean los últimos sobrevivientes del planeta tierra original. David puso su mano en el hombro de Madeline y le dijo “ Quizá nunca viviste en la luna, es verdad, pero la luna siempre fue testigo de tus acciones aunque no la pudieras ver“ al escuchar esas palabras elbrillo volvió a sus ojos. Sabes, todo esto es demasiado, el mundo en el que vivimos está destruido y ahora debemos contarle todo esto a los demás habitantes, no nos rendiremos e intentaremos salvar este mundo que construimos. Tenemos mucho que hacer, pero para ser sincera con todo lo que me pasó este día no se si estoy lista para asumir la responsabilidad de algo tan grande, no tienes que hacer todo en un solo día, todo este tiempo estuviste viviendo en la tierra ayudando a sanar a la tierra. esto se construye entre todos paso a paso, así que porqué no descansas, el futuro nos aguarda, que una vez más la luna sea testigo de nuestro nuevo y brillante futuro agregó David. Regresa al indice

Los lados de la luna

Jy Persus

- Salud mi vida, por otros 25 mas años juntos – Te dije con la sonrisa mas grande que pude moldear en mi rostro, mirándote fijamente, observa tu cada movimiento. - Por otros 25 años mas corazón – Dijiste mientras golpeabas tu copa de champagne con la mía, con la sonrisa mas fingida que jamas había visto jamas, tu maquillaje caro que nunca supiste colocarte, y tus aretes que te regalé en tu cumpleaños hace ya 3 años, que según tu estabas guardando para una ocasión especial. Nos reímos y hablamos mucho en esa cena. No puedo creer que han pasado 25 años desde la boda, casi 30 desde que nos conocimos. Eramos tan jóvenes, tan enamorados, tan felices, tan… idiotas. En aquel entonces yo estaba enamorado de pies a cabeza de ti, no hacia otra cosa que pensar en ti, desde que despertaba hasta que dormía, tu estabas tan agradecía de que te “rescatara” de tu situación, nuestra boda fue el día mas feliz que había tenido hasta el momento, y te consideraba la persona mas perfecta que había conocido. Que equivocado estaba. - ¿Podemos pedir de postre tostadas con mantequilla? Sabes que son mi favoritas. - Por supuesto cariño, lo que sea para ti. Tuve que esperar a que terminaras de cenar tus tostadas y tu helado, para pronto alistarnos para salir, querías aprovechar cada minuto y caminar lo mas que pudieras en el exterior. - Este buggy es muy bonito, pero me hubiese gustado uno de color lavanda para las fotos pero bueno, supongo que esta bien. - Dijeron que lo habían rentado unos chicos hace unos días y no lo han devuelto, aun no han encontrado a esos chicos al parecer. Unos cuantos KMs y estábamos en un lindo picnic, entre arena blanca, en un cráter lunar bastante extenso. Me costó una fortuna traerte aquí, pero es lo que “tu padre habría querido”, o al menos eso fue lo que me dijiste, que a tu padre siempre le gustó la luna, el soñaba con venir algún día, nació en una época donde la humanidad apenas y había pisado este triste pedazo de roca gris unas cuantas veces. Eran tan especial ir a la luna que hasta te llamaban de una forma especial por venir: “astronauta”. Pero hoy solo es un viaje lujoso, un crucero por el que tuve que pagar una cantidad enorme de dinero por que se supone que es una ocasión especial. Oh y vaya que será especial. - ¿No es increíble la vista?, ¡Mira! Puedo ver nuestra ciudad desde aquí, bueno, solo son luces por que es de noche en la tierra, ¡ Pero puedo verlos ! - Dijiste mientras apuntabas a ese pequeño punto en el que hemos vivido nuestra vida hasta ese momento, el planeta tierra. No se, se veía mucho mas pequeña de lo que esperaba, una tremenda decepción, nada que ver con los panfletos que vimos. - Si, así es mi vida, ¡ Saluda !, tal vez alguien en la tierra nos este viendo desde allá, jajaja, tal vez tus hijos te estén saludando desde sus casas !. Procediste a saludar con entusiasmo, que asco. ¿Sabes? Al final de cuentas, tampoco fuiste tan mala, a veces fuiste una buena madre, solo a veces. 2 hijos ya graduados con honores será posiblemente tus únicos triunfos, nuestro hijo Joey graduado del escuadrón de pilotos de drones de la universidad del imperio asiático, y nuestra hija Jane, doctora especialista en Biotecnología para prótesis y aumentaciones. ¿Pero tu? Tu solo has sido un instrumento para esta familia, tal y como te necesitaba. - ¿Podemos pasar al museo del primer hombre en la luna? Quiero tomarme fotos junto a las pisadas y la bandera, porfis – Me hiciste una cara que supongo pensaste era tierna. - Por supuesto terronsito, lo que gustes, después de todo este viaje es para ti y solo para ti, preciosa. - no supe que decirte ademas de estar de acuerdo, siempre termino dándote por tu lado. - ¿De que hablas? Es de ambos, es por nuestro aniversario después de todo, aunque la idea haya sido mía. - - Oh, cierto, claro claro, jaja – Por un momento lo olvidé, realmente no sabes nada. Y es que eras solo una mujer inútil cuando te encontré, si, eras bonita y por eso te encantaba jactarte de lo mucho que te querían las personas, te trataban muy bien todos, pero al final de cuenta solo era tu ego, tu ego que tuve que aplacar con los años, tuve que moldearte a la persona que eres hoy en día. ¿Y todo para que? Para que después de todos estos años esa vanidad haya sido la razón por la que me has engañado, por la que me te reúnes con Roberto, tu supuesto entrenador personal, todas las semanas. No lo sabes aun, pero te instalé he estado rastreando, se de tu aventura con Roberto. Y no es el único, se que no siempre vas a casa de tu madre cuando dices que lo haces, se de Jule, se de Albert, y se de Jessica. - ¿Mira mira, ves ese cráter? Dicen que a diferencia de los demás, este tal vez solía tener agua en algún momento, ¿No es eso interesante? - Por supuesto que si mi vida, si tu lo dices. Por mi esta bien, hace años que deje de estar enamorado de ti, en cambio Ana, en el trabajo, si me entiende, sabe reírse de mis chistes, no me intenta dar lecciones de moralidad cada que quiero comer algo que incluya carne de animales reales, no soporto la carne clonada, por mas ética que sea. Ella es mucho mas joven que tu, aun tiene un brillo en los ojos que tu ya perdiste hace años, junto con tu decencia. - Oye, ¿pero no íbamos a ir a ese cráter que tanto querías ver? ¿El gigante? - Si si si !!! Ese cráter es muy especial para mi, mi padre solía apuntar a la luna y decirme que había un conejo ahí, me decía que yo era su conejita de la luna, por eso me llamaron Selene. - Si, me lo has dicho un millón de veces, lo se, solo dime, ¿para donde estaba? Iré por el buggy, solo ve colocando la dirección en tus holo-lentes y me la compartes en un momento. ¿Sabias que igual que las aguas internacionales, la luna no le pertenece a nadie? La humanidad decidió hace mucho que era un objeto muy importante como para poder pertenecer a una sola nación, así que firmaron un tratado para mantenerla libre de cualquier nación, eso también significa libre de cualquier ley, libre de alguien que se pueda entrometerse. Será mejor que disfrutes de estas vistas, por que serán lo ultimo que verás, será poético regresarte al lugar del que tu padre tanto te decía que pertenecías. Un accidente, será todo lo que tengo que decir. Tengo contactos, tengo influencia, solo debo de llorar un par de veces por ti, tal vez incluso 3 si me siento con benevolencia. - ¿Sabes? Cuando nos conocimos yo era solo una niña, tenia sueños, tenia ganas de comerme el mundo entero. Gracias a ti y lo mucho que has trabajado, pude cumplir la mayoría de ellos. - Oh, ¿Entonces aceptas que he trabajado mucho por ustedes? – Usualmente solo sabias reclamarme el poco tiempo que pasaba en casa, que trabajaba demasiado, y que no te ponía la atención suficiente. - Pues es lo único que has hecho realmente, yo he sido la que se encargó de criar a nuestros hijos, de cuidar a tus padres en sus últimos momentos, de cuidar que no malgastaras nuestro dinero, de ayudarte cuando recaíste en adicción al juego. - ¿¿De que hablas?? ¡¡Si no fuera por mi no serias nada, te he dado todo lo que tienes!! - ¿A si? ¿A eso le llamas darme todo? El tratarme como una estúpida, como si fuera inferior a ti, el obligarme a perder tantas amistades solo por que no te parecían “provechosas”, decirme que por que no soy como la esposa de Julián, que ella es una empresaria exitosa, que la señora Jhonson pudo comprarse un nuevo auto solo con sus inversiones, estoy harta de que me hagas menos y me compares, ¿OK? Estoy harta de ti, estoy harta de ser pisoteada, lo siento por no ser como la esposa de Julián, por no ser como la señora Jhonson, por no ser como tu amante ANAAAA. - NO DIGAS SU NOMBRE, ella es mas mujer de lo que tu jamas podrás llegar a ser, maldita ramera. - Esta bien, se que yo también me he equivocado, reconozco que he tenido mis errores, pero al menos he aprendido de ellos, ahora se que no todos son como tu, eso es lo que me dan, me dan todo lo que tu jamas me pudiste dar. Y se lo que estas haciendo, se que cuando estaba joven fui vulnerable y por eso me deseabas, para manipularme, para moldearme a tu deseo, se que harás lo mismo con Ana. Yo ya sufrí todo eso, y no dejaré que hagas lo mismo con ella. No se como te enteraste de Ana, no se como lograste tener el coraje de enfrentarte a mi, ¡Después de todo lo que yo hice por ti!, pero vine aquí para deshacerme de ti, y eso es lo que planeo hacer. O al menos eso es lo que pensaba, hasta que vi el cuchillo… es solo un estúpido cuchillo de mantequilla que tomaste de la cena que tuvimos hace unas horas, pero era lo suficiente amenazante como para no pensar en acercarme de forma tan bruta como lo pensaba hacer en un inicio. Estuvimos forcejeando por unos momentos, intentaste patearme, intente alejarte con un codazo, pero estabas tan decidida a terminar conmigo, lo podía ver en tus ojos, podía notar la furia que tenias por mi desde hacia años, yo no se como me veía, pero seguramente no muy diferente. Nuestra pelea probablemente duró no mas de 20s, pero para mi se sintió eterna. ¿Y para que? Para terminar los dos cayendo, en el cráter, para los dos terminar muriendo, juntos. Estuve mirando las estrellas, que hermosas se veían, sin la atmósfera en la tierra, y la contaminación que llevaban siglos acumulándose en la tierra, las estrellas se veían mejor que nunca. No me había parado a verlas hasta este momento. Poco a poco se fueron desvaneciendo, junto con mi vida. Ana, lo siento, no pude cumplir nuestro plan. Regresa al indice

TE VEO EN EL CLARO DE LA LUNA

ModRBGD

Todavía recuerdo cuando nos conocimos por primera vez.

Era un 10 de Agosto, el día de mi cumpleaños. Mis padres me regalaron el VR headset por el que estaba rogando desde el año pasado.

De algún modo logré configurarlo yo sola, busque un juego gratis online y entre. El juego era un multijugador masivo con diferentes salas y experiencias, había un arsenal entero de donde escoger.

Hasta que mis ojos reposaron en la portada de un mundo llamado “Claro de Luna” donde podía ver un hermoso monte rodeado por un frondoso bosque con un lago majestuoso, toda esta escena siendo bañada por la luz de la luna. Decidí aprovechar que la sala estaba vacía para entrar y explorar este mundo tan mágico con el que me tope.

Me quede horas paseando por el camino de ladrillos púrpuras siendo guiada por las pequeñas luciérnagas, admirando cada sauce llorón, cada delicada flor cerca del camino. Hasta que llegue al etéreo lago de aquella ilustración en la portada, podía admirar la preciosa luna tanto en el cielo como en el sereno reflejo del agua.

Decidí sentarme en la orilla de este cuerpo acuífero para admirar el cielo estrellado mientras podía escuchar los envolventes pero naturales efectos especiales.

–Es muy relajante ¿No lo crees?– De repente, una voz tranquila y dulce me sacó de mi trance. Voltee para encontrarme con un avatar acorde aquella voz, era una chica con un voluminoso cabello plateado, un flequillo que le cubre un ojo, un vestido pomposo y elegante decorado por un montón de encajes preciosos y adorables moños por doquier.

Parecía una bella muñeca de porcelana pero con el tamaño de una chica de secundaria. Esa chica eras tú.

–Si… Es bastante bonito también– Murmure mientras te miraba embobada.

–Perdón ¿Dijiste algo?–

–¡A-ah! Solo decía que aquí es muy bonito, jeje– Dije entre nervios –Perdón, no estoy acostumbrada a la interacción social…– Intente mirar a otro lado mientras jugueteaba con los controles en mis manos.

–Jiji, no te preocupes, comprendo perfectamente. Mi nombre es Shioko, al menos lo es aquí ¿Y tú cómo te llamas?– dijiste mientras esbozabas una dulce sonrisa.

Me quedé pensando por un momento en que contestar, ya que acababa de crear la cuenta justamente ese mismo día –Me puedes llamar Mimipan, aunque decirlo en voz alta suena un poco absurdo… Es un gusto conocerte– Dije algo apenada.

–¡Es un nombre super adorable! Me encanta– dijiste muy emocionada y enternecida –Nunca antes te había visto por aquí. Yo me conecto a diario en esta sala, casi nunca se mete gente ¡Así que cuando vi que alguien se había conectado me alegré muchísimo! Este mundo es tan lindo, quisiera que más personas se quedaran a admirarlo tanto como yo– dijiste con un tono ensoñado y un brillo precioso en tus ojos, me sorprendía lo expresivo que era tu avatar.

De repente, bajaste tu mirada hacia el reflejo del lago, soltaste un suspiro y dijiste –La verdad es que no tengo muchos amigos con los que compartir este tipo de cosas, mis amigas de la escuela piensan que los videojuegos son tontos y para niños… Y cuando intento convivir con los chicos de la escuela solo se burlan de mi, me dicen que los juegos para niñas son aburridos y que debería jugar videojuegos de “verdad”–

–Es como si nadie en el mundo realmente te tomara en serio… A pesar de que estas rodeada de gente, te sientes completamente… sola– solté como si nada esas palabras, sin tomar en cuenta si eso te haría sentir incómoda – A-ah, lo siento, lo siento, lo siento. Lo dije sin pensar– me retracte tan rápido como pude, esperando que no me odiaras, como las demás personas en mi vida.

Pero recibí una respuesta a la que no estoy acostumbrada.

–Si… Exactamente así me siento, es como si nunca pudiera contentar a las personas siendo yo misma, eso me frustra muchísimo. Siento que no tengo un lugar al que pertenezco, ni siquiera en mi propia casa– dijiste con la cabeza escondida entre tus brazos cruzados.

Al ver esta reacción por su parte, sentía que debía arreglar esto de algún modo y rápido, me levanté y exclamé –¡Pero juntas podemos crear un lugar para nosotras dos! Q-quiero decir, ya estamos aquí, juntas, tu y yo ¡Prometo venir al Claro de Luna todos los días con tal de no dejarte sola!– Honestamente, esa vez actúe bajo el pánico de haberte arruinado el día… Pero cuando me escuchaste recitar esa promesa, levantaste tu rostro y tus ojos se iluminaron.

–Eso me encantaría…– dijiste con una bella sonrisa, que derritió mi corazón. Después de eso, no me arrepentí de mis palabras.

Cada día regresaba, cada día te encontraba.

Cada día te hablaba, cada día te admiraba.

Pasaron varios meses, pasaron 4 años.

4 años en los que mi mundo entero eramos tu y yo en el claro de la luna.

4 años donde compartimos nuestras alegrías y nuestras penas, nuestras glorias y nuestras tragedias.

Antes de que llegaras sentía que no tenía a nadie en quien confiar, nadie con quien quisiera compartir mi vida entera. Me sentía sola y a la deriva por este basto mundo, sentía que podía quedarme perdida en la oscuridad por siempre. Hasta que tu luz me iluminó.

Nuestra amistad logró salir del Claro de Luna, nos pasamos nuestros contactos y ahora podíamos hablar entre clases, cuando nos enfermabamos podíamos acompañarnos la una a la otra en llamada. Pude ser capaz de ver tu rostro y tu el mío.

Podía compartirte cada dibujo que hacía y tú lo tratabas como si yo fuera la reencarnación de un famoso pintor. Tu me compartiste cada historia que escribiste y yo lo consideraba el próximo bestseller del mundo entero. Veíamos películas y series enteras en vacaciones, trasnochamos contando historias de terror que leíamos de internet. Cuando estabas tú, sentía que cada día valía la pena seguir viviendo.

A pesar de ambas haber entrado a la prepa, todavía nos esforzamos en hacer tiempo para la otra. Y si no podíamos, nos aseguramos de avisar si algo ocurría…

Pasaron 2 años más como si nada.

Las vacaciones de verano antes de entrar a la universidad se estaban acercando. Ya había decidido que entraría a la UAM, a la facultad de Artes Visuales… Pero eso era lo que menos me preocupaba en ese momento.

En mi cabeza yo estaba planeando como pasariamos el verano juntas, y tenía muy presente nuestros planes para finalmente conocernos en persona en las vacaciones de invierno.

Estaba muy emocionada de llegar a casa, conectarme al Claro de Luna y hablar contigo sobre todo lo que tenía en mente.

Entre al Claro de Luna, no había rastro de ti en el mundo digital. Pensé que quizás todavía no llegabas a tu casa, así que me senté junto al lago a esperar, como siempre lo he hecho…

Pasaron 2 horas.

Pasaron 4 horas.

Pasaron 6 horas.

Ya había anochecido fuera del mundo virtual y no tenía señales de ti. Te mande mensaje preguntando si algo te había ocurrido… 30 minutos después me respondiste. Me explicaste que las cosas en tu casa no estaban muy bien últimamente y que has estado algo ocupada con tus estudios para el examen de admisión para la Facultad de Medicina, así que no podrías conectarte al Claro de Luna tan seguido como antes.

Te respondí que comprendía tu situación, cuando estuvieras disponible solo tenías que avisarme… Después de ese día los mensajes empezaron a escasear…

Pasaron 2 semanas

sin comunicación alguna,

yo entendía.

Pasaron 4 semanas más,

es un examen muy difícil después de todo.

Pasaron 7 semanas en total,

aún me conectaba

al Claro de Luna

de vez en cuando,

porque te extrañaba.

Las vacaciones estaban a punto de terminar, a pesar de que comprendo tu situación, no podía dejar de pensar en ti en esos 2 meses…

Esperaba al menos unos cuantos mensajes de vez en cuando, alguna actualización sobre tu vida.

Llegó el día de la entrega de resultados, me habían aceptado en la uni, estaba muy orgullosa de mi misma. La primera persona a quien se lo dije fue a ti, por mensaje… Pero no hubo respuesta alguna.

Pasaron un par de meses, el 30 de Noviembre fue tu cumpleaños, decidí mandarte un mensaje de felicitación. Y pasó completamente desapercibido.

Eventualmente los meses se transformaron en años, conocí nuevos amigos en la facultad. Era divertido pasar tiempo con ellos, pero nadie era igual a ti.

Me sumergí en mis estudios, proyectos personales, aprendí a componer música, salía más seguido de mi casa junto con mi grupo de amistades. Pero siempre que regresaba a casa, hacía un espacio para ir al Claro de Luna cada noche.

Escuchar tu voz se sentía cada vez como un recuerdo lejano. A veces soñaba que regresabas, o que nos encontrábamos en la vida real… Y despertaba con un sentimiento de melancolía muy difícil de quitarse de encima. Cada vez que eso sucedía, regresaba al Claro de Luna una vez más.

Pasaron ya 5 años desde la última vez que hablamos por mensaje, ya me rendí de la idea de volverte a ver otra vez. A pesar de ello, todavía sigo entrando al Claro de Luna, donde miro al reflejo de ese lago artificial y recito todo aquello que he querido decirte una vez regresaras.

“Quiero pedirte perdón

por todas las veces

que actuaba con inmadurez,

todas las veces que

me ponía celosa de tus amigas porque

pasabas tiempo con ellas.”

“Lamento mucho

no haber expresado

lo suficiente

él cuán importante

eras para mi.”

“Lo siento por haberme enfadado

cuando me dijiste que te lastimas a propósito

porque no te sientes bien contigo misma,

debí ser más comprensiva…”

“Me arrepiento de

nunca haberte dicho

lo mucho que te amaba…”

Y parecía que cada vez que regresaba a este lugar, se iban añadiendo más lamentos, pero las lágrimas eran cada vez menos.

En el Claro de la Luna fue

Donde te conocí por primera vez

En el Claro de la Luna fue

Donde viví mis mayores alegrías

En el Claro de la Luna fue

Donde te escuche por ultima vez

En el Claro de la Luna fue

Donde te dejaré ir

Esta vez para siempre.

Hasta luego, mi mejor amiga, mi alma gemela.


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Todo lo que había por venir

Mira

8:30 a.m. Es la hora en la que Joel se levanta todos los días para ir al instituto. Acomoda a prisas su cama, se arregla y levanta a su hermana menor Carmen para irse. Esa era su rutina de todos los días desde que eran pequeños, la única diferencia aparte de la edad fue el desastre que se volvió el mundo después de que la luna se rompiera en mil pedazos y la gran mayoría cayera en la Tierra. Lo que se creyó que sería el fin del mundo solo era el comienzo. Lo que era una civilización con problemas mundiales pereció en días y lo que quedó de ella, sufrirá los cambios que vendrían. Y aun así, había esperanza en lo que quedaba. — Joeeeel deja de caminar tan rápido, ya me duelen los pies. — ¿Cómo te van a doler los pies si recién te despiertas? — Es que me puse mal los zapatos y me entró una piedra y es molesta. — Ugh, aguanta un poco que ya casi llegamos ¿o no quieres desayunar? La actitud de Carmen cambió por completo al escuchar a su hermano el mencionar el desayuno, haciéndola caminar más rápido para llegar pronto, recordó que los primeros que llegaban a la estación de comida eran los que mejor alimento tenían. A pesar de ya no comer como antes de la catástrofe, era un gusto tener el estómago lleno. La actualidad yacía debajo de la tierra entre túneles y campus preparados que se fueron creando con el tiempo, habían pasado 3 años desde todo el desastre, el mundo exterior se había vuelto inhabitable para los seres vivos, el clima se volvió inestable, el mar había cubierto la gran mayoría de los continentes y la Tierra obtuvo su propio anillo de asteroides que cada cierto tiempo caían a la superficie. Todo lo que se sabía acerca de la superficie era gracias a los institutos que se encontraban en los campus, se buscaba informar a los sobrevivientes de lo que quedaba arriba y animarles para que continuaran su vida en esta nueva realidad. Los más adultos nunca estaban convencidos, prefieren recluirse y quedarse solos en sus cuartos, a veces solo eran momentos donde la tristeza y nostalgia les pegaba más fuerte, se negaban a creer que la vida que tenían se había perdido. Otros agarraban ánimos para reunirse en el instituto y restaurar lo que tenían con lo que había pero a los que restaban no se les volvía a ver jamás. La alarma de las 9:00 del lugar comenzaba a sonar, lo que hizo que los hermanos corrieran hasta la puerta para lograr ingresar. — ¡Corre mas rapido Carmen, no me quiero perder de esta clase! — ¿De qué clase hablas? — Dos del personal del área de astronomía van a venir a hablarnos de la luna. Según escuche, pronto saldremos de aquí. La vida de Joel y Carmen era sencilla a lo que recordaban. Se encontraban en la escuela el día que todo ocurrió, al ser una escuela de gobierno fueron de los primeros en ser evacuados a las nuevas instalaciones antes de que cayeran los meteoritos, permitieron que se quedaran juntos pero perdieron todo contacto de sus padres y familia. Desde entonces Joel creció con la idea de que sus padres ya habían dejado este mundo mientras que Carmen imaginaba cómo sería volver a la superficie. El par de hermanos alcanzó lugar en la sala donde comenzaba la conferencia del personal — Buenos días, me presento mi nombre es Edith Baker. Jefa de Área de astronomía de este instituto y mi compañero asistente Alan Yadav. Entendemos que los avisos posteriores a este llamaron mucho la atención de algunos y no hay que preocuparse, solo son rumores que se han presentado que no son de importancia. En cuestión esta reunión se debe a que se implementarán nuevas medidas de enseñanza con realidad virtual para los más pequeños, donde se podrá observar la luna antes de hacerse millones de pedazos. Estos nuevos métodos se empezaran a implementar a partir de hoy, no es necesario hacerlo con un orden pero solo se podrán admitir 50 personas por día. Todo el procedimiento se realizará en el área central médico en las puertas de la 10 a la 15. Sin más que decir me despido. El par de profesionales salieron de la sala de camino a su área de trabajo. Alan se mostraba bastante nervioso algo que Edith evadía preguntar, sabía perfectamente el porqué se encontraba así. Mientras tanto, Joel y Carmen habían corrido a formarse para ser los primeros en probar estas nuevas enseñanzas, La vida se había vuelto tan monótona que el tener algo nuevo emocionaba a todo el mundo y algo que compartían era que querían ser los primeros en participar. Un guardia pasó a ambos niños a la sala 11 donde se encontraban Edith y Alan. — ¿Ustedes son los primeros? —Preguntó Edith —Si, si así es.— Dijo Joel —Bien, siéntense en una silla y ponganse cómodos — Comentaba Edith mientras Alan le ayudaba con su equipo médico. Joel se preguntaba en su cabeza si era necesario ese equipo, pero no recordaba cómo era el equipo VR así que prefería evitar preguntar, mientras que Carmen preguntó: — ¿La luna era bonita antes? — ¿Cómo dices?— Preguntó Edith — Que si la luna era bonita antes, no recuerdo como era La Mujer sonrió con lástima al ver a la niña preguntar mientras le colocaba un casco a la niña. —Era la más hermosa de nuestra Vía Láctea, ya lo veras. Los ojos de Alan se llenaron de lágrimas al ver a los niños, no era algo que quisiera hacer pero se obligaba a que. —Ahora deben seguir mis instrucciones ¿bien? Al principio no se verá nada, pero pase lo que pase deben mantener bien abiertos los ojos, después de unos segundos podrán ver la luna y disfrutaran de este espectáculo, listos? los niños asintieron mientras se agarraban de sus sillas. Edith contó hasta cinco antes de presionar un botón que haría que empezara la experiencia pero la supuesta imagen que tendrían los niños nunca estuvo ahí, solo una imagen blanca que fue lo último que vieron. El trabajo más duro no era decirle la verdad a los que quedaron, eso solo complicaba las cosas. Los cuerpos de los niños empezaron a volverse rígidos y pálidos con rapidez. Alan comenzó a lagrimear sin control, no era la primera vez que lloraba por alguien, había tenido que acompañar a Edith en esta tarea por lo menos tres meses atrás en otros institutos. Ella ya estaba acostumbrada a este proceso. Nunca tuvo palabras de consuelo para este tipo de cosas, era algo demasiado cruel, pero era más cruel permitir que sufrieran todo lo que había por venir. — Siguiente — dijo Edith Había trabajo por terminar. Regresa al indice

Buenas noches Luna

Celidoto

La noche era hermosa, con sus luces reflejantes como pequeños insectos titilantes que se esparcían por el cielo. El día era agradable y cálido, pero el oso siempre encontró calma y consuelo en las noches. Amaba ver las luces titilar por encima de su cabeza, incluso hubo momentos en los que corría por el bosque persiguiéndolas, intentando averiguar si estas se moverían o huirían de él. Nunca fue así. Había noches en que su brillo era mas tenue, pero seguían ahí, resplandecientes. La noche traía consigo muchos misterios, pero el más grande misterio para el oso era mucho más grande y brillante. Esa especie de circulo gigante que brillaba intensamente en la oscuridad. A veces se preguntaba por qué desaparecía y reaparecía, incluso había otras ocasiones en las que adquiría formas extrañas. Le parecía curioso que las pequeñas luces titilantes eran constantes, pero esta que era mucho mas grande que las otras tenía comportamientos extraños. Se preguntaba que sería esa extraña forma en el cielo, que tipo de animal seria o tal vez ¿era una especie de planta? Además, también era extraño que cuando la miraba sus ojos no dolían como ocurría con la esfera que aparecía en el día, odiaba esa esfera. Los árboles cambiaban sus hojas en cada estación, colores cálidos o colores brillantes. Tal vez, así como el oso que tenía que comer para engordar y poder hibernar, esa gran esfera en el cielo hacia lo mismo. Al principio estaba delgadita y bonita como una sonrisa, y poco a poco comenzaba a crecer. Tal vez después de tanto comer, se volvía grande y redonda. Después notaba como volvía a hacerse delgada y pequeña para desaparecer por un tiempo. Era extraño, pero osito amaba la esfera nocturna del cielo, incluso aunque no estaba ahí todo el tiempo. Osito tenia la certeza de que, aunque no la veía en algún tiempo siempre regresaba y siempre le hacia feliz verla de nuevo. Una vez escucho a unos humanos decir que se llamaba "Luna" y al oso le pareció un nombre muy lindo. No sabía que significaba, pero le gustaba. Desde que supo su nombre, disfrutaba pasar algún tiempo hablándole y contándole sobre su día. Luna siempre le escuchaba con atención, y aunque no era de muchas palabras, eso estaba bien. Luna siempre lo acompañaba antes de dormir, y aunque despertara a mitad de la noche seguía ahí. Luna era su mejor amiga. El oso observaba por última vez a Luna, ya que era tiempo de hibernar y pasaría mucho tiempo antes de volver a verla. -Buenas noches, Luna- susurro el oso al cielo nocturno, mientras la luna susurraba al viento – Buenas noches osito- Sueños tranquilos invadieron la mente del osito, sueños en los que finalmente estaba cerca de la Luna y jugaba con ella por el cielo nocturno. La perseguía de aquí para allá correteando entre las pequeñas luces titilantes. Y cuando sus energías se habían agotado, buscaron comida que devoraron hasta hartarse. La luna finalmente le contaría todos sus secretos y osito felizmente le escucharía tal y como la luna había hecho hace mucho tiempo atrás. El invierno vino y se fue, los otros animales del bosque no volvieron a ver al Oso en el bosque, pero resultaba curioso que, si mirabas con atención a la Luna y al cielo nocturno, podrías encontrarte a Ursae la osa menor. Regresa al indice